La herida que Dios ve
La esperanza bíblica puede llorar sin perder su fundamento.
La verdad que nos sostiene
La misericordia de Dios no siempre cambia todo en una noche, pero nos encuentra de nuevo cada mañana.
El paso que la fe nos pide
Esperar en silencio también es fe cuando ya no quedan discursos ni soluciones rápidas.
Llamado para hoy
Antes de anticipar lo peor, trae a la memoria una misericordia concreta que Dios renovó para ti.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.