La herida que Dios ve
Ser nueva criatura significa que el pasado puede ser redimido sin ser negado. Dios recibe nuestra fragilidad y no exige una apariencia de fortaleza para acercarnos.
La verdad que nos sostiene
La reconciliación comienza en la iniciativa de Dios, no en nuestra capacidad de merecerla. Perseverar es regresar una y otra vez a la verdad cuando las emociones cambian.
El paso que la fe nos pide
Quien ha recibido paz con Dios aprende a abrir caminos de paz sin renunciar a la verdad. La constancia crece mejor con descanso, oración y personas que nos recuerdan por qué seguimos caminando.
Llamado para hoy
No intentes resolver toda la temporada hoy; recibe fuerzas para el siguiente acto de fidelidad. Entrega a Cristo la versión de ti que creías irreversible y acepta el llamado a representar su reconciliación.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.