La herida que Dios ve
No necesitamos construir una versión editada de nosotros mismos para acercarnos a Dios.
La verdad que nos sostiene
Nuestro valor no sube con la aprobación ni cae con el rechazo humano.
El paso que la fe nos pide
Ser conocido por Dios nos invita a vivir con honestidad y a pedirle que examine nuestros caminos.
Llamado para hoy
Presenta a Dios la parte de ti que escondes y recibe esta verdad: ya te conoce y todavía te busca.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.