La herida que Dios ve
Jesús recibe una fe que no sabe expresarse con perfección.
La verdad que nos sostiene
La impotencia puede convertirse en oración cuando dejamos de aparentar control.
El paso que la fe nos pide
El poder no está en el tamaño de nuestra confianza, sino en la persona a quien acudimos.
Llamado para hoy
Trae a Jesús la frase que más te cuesta creer y ora sin máscaras: creo; ayuda mi incredulidad.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.