La herida que Dios ve
Obedecer a Jesús no siempre nos libra de atravesar viento contrario.
La verdad que nos sostiene
El temor crece cuando la amenaza se vuelve más grande en nuestra mirada que la presencia de Cristo.
El paso que la fe nos pide
Clamar “Señor, sálvame” es una oración completa cuando ya no podemos sostenernos.
Llamado para hoy
Nombra el viento, pero vuelve a mirar a Cristo; su mano puede sostenerte mientras aprendes a caminar.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.