La herida que Dios ve
Jesús no permite que la multitud defina a una persona por su fracaso. La sabiduría empieza escuchando antes de reaccionar por impulso, orgullo o temor.
La verdad que nos sostiene
La gracia nos protege de la condenación y también nos libera para abandonar lo que destruye. La Palabra ilumina el próximo paso sin prometernos control absoluto sobre todo el camino.
El paso que la fe nos pide
Quien ha soltado su propia piedra puede acompañar la restauración de otros con humildad. Una práctica sencilla y repetida puede convertir una convicción en una nueva manera de vivir.
Llamado para hoy
Escoge una decisión de hoy y permite que la verdad del pasaje cambie tu manera de responder. Recibe la voz de Cristo por encima de la vergüenza: no estás condenado a repetir tu peor capítulo.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.