“Siento que mi valor cambia según mis notas, mi apariencia o lo que otros opinan.”
Una verdad para tu camino
Tu identidad no es una votación abierta. Antes de que alguien pudiera aprobarte o rechazarte, Dios te conoció y te dio dignidad. Crecer no significa inventarte desde cero, sino descubrir quién eres delante de Jesús y aprender a vivir desde ese amor.
Tres pasos para no caminar solo
- Escribe tres etiquetas que otros te pusieron y compáralas con lo que este salmo dice de ti.
- Deja de seguir durante una semana una cuenta que alimenta comparación o desprecio.
- Habla con una persona madura que vea en ti algo más que tu rendimiento.
Una oración sencilla
Dios, enséñame a verme con tus ojos. Que la aprobación no me gobierne y que tu amor se convierta en la raíz de mis decisiones. Amén.
Si enfrentas violencia, abuso, presión sexual, autolesiones o pensamientos de no querer vivir, habla ahora con un adulto seguro y busca ayuda profesional o de emergencia.