“Me da miedo quedarme solo si pongo límites o muestro lo que realmente pienso.”
Una verdad para tu camino
Una amistad sana no necesita que traiciones tu conciencia para pertenecer. Jonatán fortaleció a David en Dios: no compitió con él ni aprovechó su vulnerabilidad. La amistad bíblica hace espacio para la verdad, la alegría y los límites.
Tres pasos para no caminar solo
- Observa cómo te sientes después de estar con esa persona: fortalecido, usado, humillado o libre para ser honesto.
- Practica un límite pequeño con respeto y mira si es recibido sin manipulación.
- Conviértete también en el amigo que escucha, guarda confidencias y anima hacia lo bueno.
Una oración sencilla
Padre, dame amistades fieles y hazme un amigo que acerque a otros a la verdad, la alegría y la paz. Amén.
Si enfrentas violencia, abuso, presión sexual, autolesiones o pensamientos de no querer vivir, habla ahora con un adulto seguro y busca ayuda profesional o de emergencia.