“Todas las cosas me son lícitas, mas yo no me meteré debajo de potestad de nada.”
Una orientación cuidadosa
Acompañar no consiste en explicar deprisa el dolor ajeno. Escucha, protege la dignidad y ofrece ayuda concreta sin ocupar el lugar de profesionales o autoridades. La adicción necesita verdad, apoyo continuo y con frecuencia tratamiento especializado. La gracia elimina la vergüenza que impide pedir ayuda, pero no sustituye medidas concretas de protección y recuperación.
Pasos de sabiduría
- Pregunta qué necesita la persona y escucha antes de aconsejar.
- Busca evaluación, grupo de recuperación o tratamiento apropiado.
- Reduce acceso y prepara un plan para momentos de alto riesgo.
Esta orientación no sustituye atención médica, psicológica, legal o de emergencia. Si existe peligro o riesgo de autolesión, busca ayuda especializada inmediata.