La herida que Dios ve
Renunciar a la venganza no llama inocente al agresor ni impide buscar protección y justicia. La comunidad madura cuando puede hablar con honestidad sin abandonar la ternura.
La verdad que nos sostiene
Hacer el bien rompe el ciclo que el resentimiento quería perpetuar. Cada creyente aporta una gracia necesaria y también necesita recibir de los demás.
El paso que la fe nos pide
La paz requiere hacer nuestra parte, pero no controlar la respuesta de la otra persona. Compartir el camino protege del aislamiento y vuelve visible el amor de Jesús.
Llamado para hoy
Comparte esta enseñanza con una persona de confianza y conversen sobre cómo vivirla juntos. Entrega a Dios el derecho de cobrar la deuda y busca un paso de paz que sea verdadero y seguro.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.