La herida que Dios ve
Dios ve el camino que otros no comprenden y conoce el cansancio que no sabemos explicar. La comunidad madura cuando puede hablar con honestidad sin abandonar la ternura.
La verdad que nos sostiene
Esperar en Jehová no es quedarse inmóvil: es dejar de sostener la vida únicamente con nuestras fuerzas. Cada creyente aporta una gracia necesaria y también necesita recibir de los demás.
El paso que la fe nos pide
La renovación suele llegar para el siguiente paso, no para controlar de una vez todo el futuro. Compartir el camino protege del aislamiento y vuelve visible el amor de Jesús.
Llamado para hoy
Comparte esta enseñanza con una persona de confianza y conversen sobre cómo vivirla juntos. Suelta la exigencia de ser fuerte todo el tiempo y recibe la fuerza suficiente para obedecer hoy.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.