La herida que Dios ve
Un corazón quebrado no es un corazón rechazado por Dios. Dios recibe nuestra fragilidad y no exige una apariencia de fortaleza para acercarnos.
La verdad que nos sostiene
La cercanía divina puede llegar mediante oración, comunidad, descanso y ayuda profesional sabia. Perseverar es regresar una y otra vez a la verdad cuando las emociones cambian.
El paso que la fe nos pide
Ser salvado del abatimiento puede ser un proceso; pedir compañía también es un acto de fe. La constancia crece mejor con descanso, oración y personas que nos recuerdan por qué seguimos caminando.
Llamado para hoy
No intentes resolver toda la temporada hoy; recibe fuerzas para el siguiente acto de fidelidad. No cargues en secreto lo que necesita cuidado: ora y busca hoy a una persona segura con quien hablar.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.