La herida que Dios ve
La multitud puede considerar molestia aquello que Jesús considera digno de atención. Reconocer el dolor no contradice la fe; evita que la herida gobierne desde la oscuridad.
La verdad que nos sostiene
La fe persevera en llamar a Cristo aun cuando otras voces piden silencio. La presencia de Cristo ofrece dignidad, verdad y compañía mientras la sanidad avanza a su ritmo.
El paso que la fe nos pide
Jesús nos invita a nombrar el deseo profundo y después a seguirle por el camino. Pedir ayuda pastoral, comunitaria o profesional puede ser una expresión de humildad y sabiduría.
Llamado para hoy
Permite que Dios encuentre la parte de tu historia que todavía duele y busca una compañía segura para el proceso. Escucha hoy la pregunta de Jesús y respóndela sin frases religiosas: Señor, esto es lo que necesito.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.