La herida que Dios ve
Ser pronto para oír es una disciplina espiritual, no solo una técnica de comunicación. La esperanza bíblica puede llorar, preguntar y aun así permanecer delante de Dios.
La verdad que nos sostiene
La ira humana rara vez produce por sí sola la justicia de Dios. Recordar el carácter del Señor ensancha la mirada cuando el problema ocupa todo el horizonte.
El paso que la fe nos pide
Mirar la Palabra como espejo exige hacer algo con lo que vemos y cuidar al vulnerable. Esperar también significa cuidar el siguiente paso mientras confiamos a Dios lo que todavía no cambia.
Llamado para hoy
Nombra delante de Dios aquello que amenaza tu esperanza y vuelve a apoyar el corazón en su fidelidad. En tu próxima conversación difícil, formula una pregunta sincera antes de preparar tu defensa.
Oremos
Señor Jesús, lleva esta palabra más allá de mi entendimiento. Consuela, corrige y dame valor para responder con una obediencia sencilla. Amén.