“Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.”
Oración
Señor, Confieso que he intentado controlar personas, tiempos y resultados que no me pertenecen. Pongo delante de ti la ausencia, los recuerdos y el dolor que no puedo apresurar. Acompaña mis lágrimas, sostén los días más difíciles y envía personas capaces de estar presentes sin respuestas rápidas. Recuérdame que Jesús también lloró y la muerte no tendrá la última palabra. Ayúdame a hacer mi parte y a dejar en tus manos lo que solo tú puedes sostener. Amén.
Hazla tuya
- Hoy pongo delante de Dios la ausencia, los recuerdos y el dolor que no puedo apresurar…
- Necesito recordar que Jesús también lloró y la muerte no tendrá la última palabra…
- Con tu ayuda quiero permitirme recibir compañía…