“Quiero acercarme a Dios con esto tal como estoy. Intento orar, pero me distraigo, no siento a Dios o repito palabras vacías.”
Una verdad para tu camino
Puedes orar desde la realidad, sin maquillar preguntas ni emociones. La oración no depende de producir una emoción especial. Puedes presentarte con pocas palabras, silencio, un salmo o una petición honesta. La constancia pequeña también es una forma de confianza.
Tres pasos para no caminar solo
- Respira despacio y convierte la preocupación principal en una petición de una sola frase. Comienza con dos minutos y una sola frase verdadera.
- Usa un salmo para agradecer, lamentar, pedir y descansar.
- Deja el teléfono lejos y termina anotando un paso que sí puedes dar.
Una oración sencilla
Señor, recibe mi silencio, enséñame a permanecer y forma en mí una relación sincera contigo. Enséñame a descansar en tu presencia mientras recibo ayuda. Amén.
Si enfrentas violencia, abuso, presión sexual, autolesiones o pensamientos de no querer vivir, habla ahora con un adulto seguro y busca ayuda profesional o de emergencia.