“Quiero entender lo que me está pasando. Mi familia está cambiando y siento enojo, culpa, miedo o presión para escoger un lado.”
Una verdad para tu camino
Comienza por nombrar la experiencia sin vergüenza. La separación de tus padres no es tu responsabilidad ni tienes que convertirte en mensajero, juez o terapeuta. Puedes amar a ambos y expresar lo que necesitas mientras adultos responsables manejan sus decisiones.
Tres pasos para no caminar solo
- Lee el pasaje y observa qué verdad corrige el miedo o la mentira que estás creyendo. Repite esta verdad: yo no causé esto y no tengo que arreglarlo.
- Pide que no te usen para llevar mensajes ni hablar mal del otro adulto.
- Busca un orientador o profesional si el conflicto te coloca en medio o afecta tu seguridad.
Una oración sencilla
Señor, sé mi refugio en este cambio y dame adultos que protejan mi paz y mi estabilidad. Dame luz para comprender lo que vivo. Amén.
Si enfrentas violencia, abuso, presión sexual, autolesiones o pensamientos de no querer vivir, habla ahora con un adulto seguro y busca ayuda profesional o de emergencia.