Lectura guiada
Lee 1 Samuel 3:1–10 como una invitación a conocer mejor el carácter de Dios. La oración también aprende a detenerse, reconocer la voz de Dios y responder con disponibilidad. Permite que la verdad confronte las voces de temor, culpa o autosuficiencia que compiten por dirigir tu corazón.
Tres verdades para guardar
- Idea central: La oración también aprende a detenerse, reconocer la voz de Dios y responder con disponibilidad.
- La meditación bíblica no vacía la mente: la llena de una verdad que puede ser recordada, orada y obedecida.
- La oración bíblica recibe nuestra honestidad y la orienta hacia la fidelidad de Dios.
Para reflexionar
¿Qué mentira frecuente encuentra una respuesta clara en esta lectura?
Practícalo hoy
Resume la verdad principal en una frase breve, memorízala y repítela en oración durante el día.