“Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.”
Una orientación cuidadosa
En el momento presente, comienza con una verdad clara y un paso posible. La sequedad puede aparecer por cansancio, duelo, hábitos descuidados o una temporada que no entendemos. La fe puede continuar con prácticas pequeñas aun cuando no haya emociones intensas.
Pasos de sabiduría
- Haz una pausa y reconoce con honestidad lo que está ocurriendo.
- Vuelve a una lectura breve y honesta de los Salmos o Evangelios.
- Ora y participa con otros aunque tu experiencia se sienta sencilla.
Esta orientación no sustituye atención médica, psicológica, legal o de emergencia. Si existe peligro o riesgo de autolesión, busca ayuda especializada inmediata.